La clase de religión en pandemia

Jueves 01 de Abril del 2021
- Testimonios de docentes expresan como estas horas están siendo destinadas a orientación. Al mismo tiempo, existe un llamado a no ser pasivos y a buscar fórmulas y metodologías para estar presentes en el currículum académico.

Contenidos priorizados, clases online o hibridas, en la medida de lo posible, es la realidad actual de la educación en Chile y gran parte del mundo. Una situación que ha requerido la flexibilidad de todos: profesores, apoderados, alumnos; y que todos están dispuestos a realizar.

No obstante, la situación de las clases de religión se ha visto, en algunos establecimientos, especialmente no confesionales, “arrinconada” han declarado algunos docentes de esta área. A continuación les damos a conocer la visión de algunos educadores.

Luisa Acevedo Espinosa, profesora de religión:

“Con la pandemia se suscitaron grandes interrogantes frente al sentido de la vida, y la educación ha tenido que adaptarse a esta nueva cultura online que surgió, con sus nuevas metodologías y formas y frente a estos desafíos la asignatura de religión siento que quedó algo postergada, a pesar que desde la espiritualidad es posible propiciar momentos de apertura, de encuentro, de contención para enfrentar el sufrimiento, la desesperanza y el desaliento que ha causado esta situación”.

Agrega que “con gran tristeza he escuchado a muchos profesores de religión, que hoy asumen una formación orientadora más que profesores de religión, sin ser preparados, y en algunos casos, sometidos a las políticas internas, sin derecho a opinión”, explica; y argumenta que “valoro el rol del orientador, del psicólogo, del encargado de convivencia escolar, pero no somos expertos en esas disciplinas, y aunque el Evangelio tiene una riqueza axiológica que contribuye a ellas, no merece ser reducido a este carácter”.

“Hoy, siento que de cierta forma se ha ido ‘arrinconando’ a la asignatura de religión, se le ha ido privando de su valor académico”.

Para Luisa en Chile aún existen prejuicios en relación a que la clase de religión es una mera catequesis, aunque sea ésta el primer paso, y la que alimente y nos permite la profundización del mensaje evangélico para educar la fe.

Argumenta que “la labor que realizamos como Iglesia en los colegios, es maravillosa; poder sembrar el Evangelio y el amor de Dios a nuestros alumnos es un regalo al cual me siento llamada. Caminar desde Cristo significa también para mí, permanecer con Cristo, y desde ahí, salir al encuentro de los demás, abriendo nuevos caminos a la fe y a la plenitud humana. No dejo de pensar en un Jesús que anuncia, pero que también denuncia”.

“Mi gran motivación ahora, es poder Anunciar, prepararnos con todas las herramientas tecnológicas para ser hoy “apóstoles en línea”, y es en este período donde más que nunca, la Clase de Religión debiera ser el corazón de la escuela, para proponer un cambio de paradigmas, mucho más humanos”, asevera.

Mario Morales Caroca, profesor de religión:

“La clase de religión ha sido pilar fundamental en este tiempo de pandemia, durante el cual ha habido angustia, desesperación y falta de esperanza. Ésta ha sido una forma de contención, a los alumnos les ha dado una mirada de esperanza, amor, y de encuentro con Dios y con el otro. Ahora que este encuentro personal con el otro no es posible, se dan cuenta que es necesario y que es lo que se expresa en el amor al prójimo. En ese sentido, la clase de religión también ha sido contención para los alumnos y los apoderados, que a veces también escucha la clase, y a través de la cual se evangeliza y se entrega una luz de esperanza”, explica.

No obstante esta realidad, Mario asevera que “muchos colegios sacaron las clases de religión y la reemplazaron por clases de orientación, por videos de contención, sólo los colegios confesionales y uno que otro no confesional la mantuvieron. No todos la impartieron”.

En el caso particular de Mario Morales Caroca, quien también ejerce el cargo de orientador y encargado del área de Formación Espiritual de la Escuela Agrícola San Vicente de Paul, la clase de religión permeó todas las asignaturas. Explica que “realizamos una articulación donde entregamos el mensaje evangelizador para llegar al valor y la virtud”. En ese sentido, “existen directrices como la oración al inicio de clases, las peticiones, la entrega información, por ejemplo, para el día San José, sus virtudes, la Cuaresma. Entonces, la evangelización es transversal a todo el currículum académico del colegio”.

Sin embargo, reconoce que esa realidad no es general a todos los establecimientos educacionales de la Diócesis de Rancagua, por ello, desde la Vicaria de Educación se está trabajando para generar encuentros decanales para conocer la realidad que se está viviendo en cada colegio, porque es posible que durante todo este año sigamos igual que el 2020; e ir entregando algunas indicaciones. Argumenta que “necesitamos más encuentros virtuales, mas capacitación”.

Por ello, “se está realizando un banco de información para compartir entre los profesores de religión, para apoyarnos entre nosotros, estamos tratando de realizar algunas acciones pero todavía falta”, recalca Mario Morales; y, llama a los docentes de religión a no ser pasivos y buscar estrategias y metodologías que permitan estar presentes con el mensaje evangelizador.