
La misa fue presidida por el párroco Fray Danilo del Espíritu Santo Yáñez, acompañado por el diácono Fernando Pardo Castro, y contó con la participación de los niños de catequesis y sus familias. El lema que iluminó la jornada fue tomado de las palabras del Papa Francisco: “Ser catequista requiere amor a Cristo y amor a su pueblo santo”, destacando la vocación como una entrega generosa y constante.
Durante la homilía, Fray Danilo recordó que ser catequista implica vivir con coherencia el mensaje de Jesús: “Deben tener mucho amor en su corazón y en su vida diaria; de esta manera irradian credibilidad y testimonio cristiano a quienes acompañan en la fe”. Agradeció además a las familias de los catequistas “por permitirles servir, quitándoles tiempo en sus hogares para entregarlo a la evangelización”.
A pesar de la lluvia, la comunidad parroquial acompañó esta significativa celebración, que fue animada musicalmente por Andrés Fuentes Pérez, dando un tono de esperanza y alegría a la liturgia. Al finalizar, los catequistas renovaron su compromiso con una oración especial, encomendando su servicio al Espíritu Santo.
La jornada concluyó con un momento de convivencia fraterna, donde se compartieron experiencias y testimonios de vida catequística, reafirmando la importancia de este ministerio eclesial para la vida de la Iglesia local.
La parroquia agradeció profundamente la entrega de quienes, con generosidad, enseñan y transmiten la fe, recordando que los catequistas son sembradores de esperanza en el corazón de la comunidad.