
La Reliquia de la Santa Cruz recorrió las 67 parroquias de la diócesis, además de colegios, instituciones y comunidades, en un peregrinar que comenzó el 3 de mayo de 2024, en el contexto de la celebración del centenario de la diócesis. Este signo visible de la presencia de Cristo en medio del pueblo de Dios, a su paso ha encendido la fe y fortalecido la esperanza de los fieles.
La reliquia retornó a la Parroquia El Sagrario, su lugar tradicional, el viernes 8 de agosto, proveniente del Monasterio de los Trapenses de Miraflores (Graneros) y fue recibida con júbilo por la comunidad. La misa de recepción se realizó en el templo Buen Pastor y fue presidida por el padre Marcelo Lorca.
La astilla de la Cruz fue llevada por los monjes trapenses, el padre Benjamín Murillo y el hermano Manuel Valenzuela, quienes custodiaron su traslado hasta el templo, acompañados por los fieles.
La jornada comenzó a las 11:30 horas con una procesión desde Alameda con Mac Iver hasta la comunidad del Buen Pastor, donde a las 12:00 horas se celebró una Santa Misa de entronización.
En la oportunidad, además se bendijo a los feligreses con la Santa Cruz y se hizo una bendición especial a las cruces que trajeron de sus casas.
La reliquia permanecerá en el templo Buen Pastor hasta que concluyan los trabajos de restauración de la Catedral de Rancagua, su lugar habitual. “Que este signo de la Santa Cruz renueve en nosotros el amor, la conversión y el compromiso con Cristo, que nos salva con su entrega”, expresó el padre Marcelo Lorca, párroco de El Sagrario.