
En el marco del Año Jubilar convocado por el Papa Francisco y de la celebración de los 100 años de la Diócesis de Rancagua, la vida consagrada que camina en la región de O’Higgins se prepara para vivir un momento especial de encuentro, oración y fraternidad.
El padre Sergio Candia, sacerdote del Verbo Divino y presidente de Conferre (Conferencia de Religiosos y Religiosas de Chile) en la diócesis, explicó que este Jubileo será una oportunidad para “compartir experiencias, sostenernos mutuamente y visibilizar la misión que realizamos en la Iglesia”. Destacó que, más allá de la oración, “nos hace bien compartir las cosas que vamos haciendo, las dificultades que enfrentamos y aquello que nos va costando”, fortaleciendo así los lazos entre congregaciones y carismas.
Originalmente se había pensado celebrar el Jubileo de la vida religiosa el 15 de agosto, coincidiendo con la fiesta de la Asunción, pero debido a las múltiples celebraciones parroquiales de esa fecha, se optó por trasladarlo al sábado 23 de agosto.
La jornada tendrá lugar en el Santuario de San Expedito en Rosario, elegido por su ubicación central y por la acogida que brindó su párroco, padre Robinson Piña. Las actividades comenzarán a las 9:30 horas en el frontis del santuario, donde religiosos y religiosas interactuarán con la comunidad, conversarán con quienes se acerquen, ofrecerán momentos de oración, cantos y la posibilidad de confesarse.
A las 11:30 horas se realizará una procesión hacia el santuario, culminando con la Eucaristía al mediodía, presidida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera.
El padre Candia subrayó que este Jubileo busca “dar visibilidad a la vida religiosa que camina en Rancagua” y sumarse, como ya lo han hecho catequistas, adultos mayores y otros espacios pastorales, a la gran celebración jubilar de la diócesis.