
Este sábado 23 se celebró en el Santuario de San Expedito, en Rosario, el Jubileo de la Vida Consagrada de la Diócesis de Rancagua, una jornada marcada por la oración, el encuentro fraterno y el compartir de experiencias entre las distintas congregaciones presentes en la Iglesia local.
El padre Sergio Candia, sacerdote del Verbo Divino y presidente de Conferre en la diócesis, explicó que este Jubileo fue una oportunidad para “compartir experiencias, sostenernos mutuamente y visibilizar la misión que realizamos en la Iglesia”. Destacó que, más allá de la oración, “nos hace bien compartir las cosas que vamos haciendo, las dificultades que enfrentamos y aquello que nos va costando”, fortaleciendo así los lazos entre congregaciones y carismas.
La jornada comenzó a las 9:30 horas en el frontis del santuario, donde religiosos y religiosas , desafiando el frío, se reunieron en el frontis del templo.A las 11:30 horas se realizó una procesión hacia el interior del templo, que concluyó con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, al mediodía.
El Jubileo de la Vida Consagrada permitió vivir una experiencia de comunión y fraternidad, dando testimonio de la riqueza de carismas que animan la vida eclesial en la diócesis.