
Con gratitud y afecto, el Obispado de Rancagua despidió a Delma Guzmán, del Departamento de Educación, y a Fredy Ponce, del Departamento de Contabilidad, quienes concluyen su etapa laboral tras años de servicio comprometido a la Iglesia diocesana.
La jornada comenzó con una Eucaristía, en la que se dio gracias a Dios por el trabajo, la entrega y el testimonio que ambos brindaron durante todo este tiempo. Posteriormente, se realizó un compartir fraterno en el que funcionarios, colaboradores y sacerdotes expresaron su reconocimiento y cariño.
Durante la celebración, el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera, les hizo entrega de unos obsequios y les dirigió palabras de agradecimiento por su dedicación, invitándolos a mantener el vínculo con la comunidad diocesana y a disfrutar plenamente de esta nueva etapa de sus vidas.
Expresó que ambos han sido parte importante de la misión evangelizadora de la Iglesia y les deseó que este tiempo de retiro sea también un espacio de alegría, descanso y nuevos proyectos.