Actualidad Diocesana

Rengo celebró la primera Vigilia Diocesana de Canto a lo Divino en honor al centenario de la diócesis

Lunes 13 de Octubre del 2025
La Parroquia Santa Ana de Rengo, junto a la comunidad asuncionista, reunió a decenas de cantores a lo divino en una emotiva vigilia que unió fe, tradición y gratitud, como parte de las celebraciones por los 100 años del Obispado de la Santa Cruz de Rancagua.

En el marco de las celebraciones por el Centenario del Obispado de la Santa Cruz de Rancagua, la Parroquia Santa Ana de Rengo celebró la Primera Vigilia Diocesana de Canto a lo Divino. Esta iniciativa, organizada por la comunidad asuncionista renguina, congregó a decenas de exponentes de esta expresión de fe popular en la Basílica Santa Ana, transformando la jornada en un verdadero canto de oración y gratitud.

El encuentro comenzó a las 11 horas con el solemne ingreso de los cantores por la Puerta Santa, donde fueron recibidos por el párroco R.P. Pedro Pedraza y el Hno. Ramón Gutiérrez, religioso asuncionista y principal impulsor de la actividad. Con guitarras, versos y devoción, los participantes iniciaron una jornada que buscó no solo celebrar el centenario diocesano, sino también rescatar y valorar el canto a lo divino como patrimonio espiritual y cultural del campo chileno.

Posteriormente, la vigilia continuó en los salones parroquiales, donde distintos grupos compartieron sus cantos y testimonios, culminando con una Eucaristía presidida por Monseñor Guillermo Vera Soto, obispo de Rancagua. En su homilía, el pastor diocesano destacó “la belleza de una tradición que mantiene viva la fe del pueblo sencillo, que canta desde el corazón lo que cree”.

La jornada finalizó a las 20 horas, y tuvo una gran acogida por parte de la comunidad.

Acción de gracias con Damas de Rojo y JUPACH

Y el domingo 12 de octubre, la Basílica Santa Ana de Rengo volvió a reunir a la comunidad en la Eucaristía dominical, presidida por el R.P. Pedro Pedraza. En ella se rezó por un nuevo aniversario de las Voluntarias de Hospital, Damas de Rojo, y del movimiento Juventud Parroquial Chilena (JUPACH).

En su reflexión, el párroco invitó a dar gracias a Dios por sus dones, destacando que el servicio y la alegría de estos grupos parroquiales también son una forma de canto a lo divino que fortalece la fe en la Región de O’Higgins.