
Con un llamado a vivir la Jornada Mundial de las Misiones con alegría y compromiso, el Papa León XIV invitó a toda la Iglesia a unirse este 19 de octubre en oración y solidaridad por los misioneros que anuncian el Evangelio en los lugares más apartados del mundo.
“Cada año —recordó el Santo Padre— la Iglesia se une en una sola oración por quienes entregan su vida al servicio del Evangelio. Gracias por todo lo que harán para ayudarme a apoyar a los misioneros en todas partes. Dios les bendiga.”
El Papa compartió además su propia experiencia misionera: “Cuando fui sacerdote, luego obispo en Perú, vi de primera mano cómo la fe, la oración y la generosidad pueden transformar comunidades enteras.”
Sus palabras resuenan también en las comunidades de nuestra diócesis, donde las parroquias se preparan para celebrar esta jornada con misas, colectas y momentos de reflexión. Desde las ciudades hasta los campos, la invitación es una sola: renovar el espíritu misionero que nace del bautismo y llevar la esperanza de Cristo a los demás.
El Santo Padre recordó que los aportes de esta jornada sostienen proyectos pastorales, catequesis, construcción de templos y programas de salud y educación en territorios de misión. “Cada oración y cada donación —dijo— son semillas de esperanza que hacen florecer la vida cristiana donde más se necesita.”
Con el lema “Misioneros de esperanza”, esta jornada busca reavivar en cada corazón la certeza de que todos somos enviados. Que la oración de la Iglesia en O’Higgins se una a la de millones de fieles en el mundo entero para hacer visible la ternura de Dios en cada rincón del planeta.