
El pasado domingo 19 de octubre, el obispo de la Diócesis de Rancagua, Monseñor Guillermo Vera Soto, visitó a los funcionarios de la salud del Hospital Regional de Rancagua que se mantienen en huelga de hambre desde hace una semana. La visita pastoral buscó acompañar espiritualmente a quienes, desde su dolor y cansancio, han decidido manifestarse por causas que consideran justas.
Durante el encuentro, Monseñor Vera compartió con los cinco trabajadores que permanecen en ayuno. Juntos leyeron el Evangelio y al finalizar, el obispo les impartió una bendición especial, pidiendo al Señor por su salud y fortaleza. Fue un momento de recogimiento y cercanía, donde la presencia de la Iglesia se hizo signo de consuelo y acompañamiento.
El obispo expresó su deseo de que este difícil proceso encuentre pronto una solución pacífica y dialogada.
La Iglesia de O’Higgins reafirma así su compromiso de estar cerca de los que sufren, alentando el diálogo y la fraternidad como camino hacia la justicia y la paz.