
La Diócesis de Rancagua se prepara para vivir un acontecimiento histórico: la celebración de sus 100 años de vida pastoral. El encuentro tendrá lugar el domingo 9 de noviembre, desde las 15:00 horas, en el Estadio Municipal de San Fernando, donde se congregarán fieles, sacerdotes, religiosos y comunidades de toda la región.
La invitación fue realizada a través de una carta pastoral escrita por el obispo diocesano, Monseñor Guillermo Vera Soto, la cual fue leída el pasado domingo en todas las parroquias de la diócesis. En ella, el pastor expresó su alegría por este Centenario, recordando que la diócesis fue creada el 18 de octubre de 1925, marcando un siglo fecundo de anuncio del Evangelio, vida comunitaria y compromiso pastoral.
La preparación de esta gran fiesta comenzó hace más de un año, con la peregrinación de la reliquia de la Santa Cruz, signo de unidad y fe que ha recorrido diversas comunidades, alentando a caminar juntos en el seguimiento de Cristo.
El obispo destacó que la historia eclesial de Rancagua se remonta a los primeros misioneros —mercedarios, agustinos, franciscanos y jesuitas—, quienes sentaron las bases de la vida pastoral en estas tierras. A lo largo del tiempo, la diócesis ha visto crecer el número de parroquias, comunidades, religiosos y laicos comprometidos, fortaleciendo la catequesis, la evangelización y las obras de caridad y servicio.
“Hoy queremos dar gracias a Dios por todo lo vivido y mirar con confianza el futuro que Él nos ofrece”, expresó Monseñor Vera, invitando a todos a participar en esta gran celebración diocesana, signo de comunión, esperanza y alegría cristiana.
El Centenario de la Diócesis de Rancagua será una oportunidad para renovar el compromiso de ser testigos del Evangelio y seguir construyendo, con fe y fraternidad, la Iglesia que peregrina en la Región de O’Higgins.
La carta a continuación: