Actualidad Diocesana

Un nuevo paso hacia el sacerdocio: seminarista de Rancagua recibió su alba y cruz

Jueves 23 de Octubre del 2025
En una emotiva celebración presidida por Monseñor Guillermo Vera, el joven Maximiliano Catalán dio un nuevo paso en su formación sacerdotal.

El pasado viernes 17 de octubre, en la Iglesia El Buen Pastor de Rancagua, el seminarista Maximiliano Catalán recibió el alba y el crucifijo, símbolos del paso a la etapa discipular dentro de su formación sacerdotal. La misa fue presidida por Monseñor Guillermo Vera, obispo de Rancagua, y contó con la participación de sacerdotes, fieles y familiares, quienes acompañaron al joven en este significativo momento.

Durante la ceremonia, Maximiliano expresó su profunda gratitud a Dios por la oportunidad de continuar su camino vocacional: “Ha sido una bendición enorme. En el seminario vivimos momentos de oración, estudio y pastoral que moldean nuestro corazón al de Jesús, el Buen Pastor”.

El seminarista explicó que la imposición del alba y la cruz representa el cierre de la primera etapa formativa —el propedéutico— y el inicio del discipulado, donde el llamado es “ser discípulo a los pies del Maestro, dejarse guiar y reconocer que todo es don y misericordia de Dios”.

Con emoción, destacó que este signo visible permite participar más activamente en la vida litúrgica y acompañar de cerca a los sacerdotes en su misión pastoral. “Es un paso de alegría para mí, para la Iglesia parroquial y para toda la diócesis”, dijo.

Finalmente, Maximiliano invitó a los jóvenes que sienten el llamado a no temer: “Arriesgarse junto con Jesús es la mejor opción que se puede tomar. Él hace nuevas todas las cosas. Si dejamos que su amor nos transforme, podemos llegar a ser instrumentos de su Reino”.

El seminarista, que actualmente tiene 20 años, indicó que desde que inició su vida sacramental en la niñez, había sentido la inquietud de la vida sacerdotal, pero “como monaguillo fue donde el Señor puso la semilla en el corazón que llama a seguir y poder estar más cerca de él”, comentó Maximiliano. Ahora estudia en el Seminario Mayor San Pedro Apóstol de San Bernardo, donde continúa su formación confiando en la oración de toda la comunidad diocesana.