
Con espíritu de comunión y servicio, una delegación de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) de la Diócesis de Rancagua participó en el Encuentro Nacional de Animadores y Asesores (ENAIAM), realizado entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre en la ciudad de Putaendo, Diócesis de San Felipe. El encuentro reunió a más de 60 representantes de distintas diócesis del país, con el propósito de renovar el compromiso misionero y fortalecer la formación pastoral de quienes acompañan a niños, niñas y adolescentes en su camino de fe.
La delegación rancagüina, integrada por seis animadores y asesores de las comunidades de Peralillo y Machalí, participó activamente en los distintos momentos de oración, reflexión y trabajo pastoral que ofreció la jornada. A través de dinámicas, talleres y celebraciones litúrgicas, los participantes pudieron compartir experiencias y reafirmar su vocación misionera, animados por la alegría del Evangelio y el deseo de servir con generosidad.
El programa incluyó instancias significativas como la Misa de la Luz, el Rosario por la ciudad, talleres sobre liderazgo y vocación misionera, y una profunda adoración eucarística, donde se invitó a renovar el compromiso personal y comunitario con la misión.
El encuentro contó con la presencia de la Hna. Nelly León, delegada pastoral diocesana, y de Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de San Felipe, quien presidió la Eucaristía celebrada en el templo parroquial de Putaendo. También acompañó la instancia Mons. Jorge Vega, Asesor Nacional de la Infancia Misionera, quien alentó a los asistentes a caminar con esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús y de María, primera misionera del Evangelio.