
En un ambiente de profunda emoción y alegría, la comunidad del Santuario de Schoenstatt de San Fernando celebró el pasado 15 de noviembre los 20 años de la bendición de su santuario en la comuna, con una Eucaristía solemne y la apertura de la Puerta Santa, signo jubilar de gracia y renovación espiritual.
La ceremonia, realizada en el santuario, ubicado en el sector oriente de la comuna, reunió a numerosos sacerdotes, miembros del movimiento y fieles provenientes de distintas comunidades de la diócesis, quienes quisieron dar gracias a Dios y a la Mater por estas dos décadas de vida, oración y misión.
“Es un regalo inmenso celebrar nuestros 20 años abriendo la Puerta Santa”, expresó Patricia María Rivera, coordinadora del Movimiento de Schoenstatt en San Fernando.
Patricia, junto a su marido Alejandro Swett, indicaron que el Santuario Las Rosas de María, desde su bendición en 2005, ha sido fuente de fe y esperanza para cientos de familias y peregrinos. Un sueño, como ellos lo califican, que comenzó en los años noventa, con un pequeño grupo de matrimonios que anhelaban profundizar su vida espiritual.
Con respecto a la celebración en este año jubilar señaló que: “Vivimos una verdadera fiesta de la fe, para agradecer a Dios y a la Mater por su presencia constante en este lugar y por todas las bendiciones recibidas”.
Durante la ceremonia se entronizó una nueva imagen de la Virgen María, donada por la familia del escultor Alejandro Las Heras, quien fue guía del grupo, como signo de gratitud y renovación.
La Puerta Santa permanecerá abierta hasta el 23 de noviembre, día en que el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera, celebrará una misa y se vivirá el Día del Peregrino, permitiendo a todos los visitantes obtener indulgencia plenaria en este tiempo jubilar.
“Queremos invitar a todos al santuario, a reencontrarse con la Mater y con Dios”, añadió Alejandro Swett, coordinador del movimiento.