Actualidad Diocesana

Positiva evaluación del año realiza el Consejo Laical del Decanato de Rancagua

Miércoles 17 de Diciembre del 2025
El Consejo está conformado por un representante de cada parroquia del decanato y uno de sus roles es animar y entusiasmar al resto de la comunidad para que participe en las actividades eclesiales.

Una positiva evaluación de su funcionamiento realizó el Consejo de Laicos del Decanato de Rancagua, destacando el compromiso, la participación y el trabajo colaborativo que desarrollan los laicos en las parroquias, en un contexto marcado por el espíritu sinodal y la corresponsabilidad pastoral. Esta evaluación se realizó durante la última reunión realizada el 9 de diciembre, en la que participó también el obispo diocesano Monseñor Guillermo Vera.

Señalaron que en este año, en que además de las fiestas tradicionales de la Iglesia se celebró el centenario de la diócesis, se vio un trabajo coordinado propiciando la participación de más fieles.

El Consejo está conformado por un representante de cada parroquia del decanato y se reúne mensualmente. Actualmente, 13 de las 15 parroquias del decanato cuentan con representación, lo que refleja el deseo de trabajar en conjunto y el creciente interés de las comunidades parroquiales por aportar a la vida pastoral y social de la Iglesia local, de manera coordinada. Los representantes son designados por los párrocos y cumplen un rol clave como vínculo entre sus comunidades y el resto de la iglesia diocesana.

Tres miembros del Consejo: Marcia Cancino, de la Parroquia Santa Clara; Leticia Cáceres, de la Parroquia El Sagrario; y María Bolbarán, de la Parroquia Cristo Rey, contaron sobre lo que fue su experiencia en el Consejo y lo que se espera para el próximo año.

 

Tareas y desafíos

 

Entre sus principales tareas del Consejo se encuentra la organización de celebraciones significativas para la diócesis, como el Corpus Christi y la Oración por Chile. Junto a ello, el Consejo se ha consolidado como un espacio de encuentro fraterno, donde se comparten experiencias, se intercambian iniciativas pastorales y se fortalecen las comunidades a partir del aprendizaje mutuo.

Uno de los aspectos más valorados por sus integrantes es su forma de funcionamiento. El Consejo no cuenta con una directiva formal, optando por una organización horizontal y colaborativa, donde las decisiones se toman por consenso. Este estilo ha favorecido la armonía, evitando personalismos y promoviendo una participación de todos, con el acompañamiento cercano del decano, padre Arul Dhas. De igual forma señalan que este año esperan elegir coordinadores para que se relacionen más directamente con otros organismos diocesanos.

Este modo de trabajo expresa concretamente el espíritu sinodal, en el que laicos y pastores caminan juntos, discerniendo y construyendo la misión común. Si bien la sinodalidad no siempre es un tema explícito en cada reunión, se vive en la práctica y se proyecta como un desafío a seguir profundizando en el futuro.

El Consejo también ha permitido visibilizar las distintas realidades del decanato, marcadas por desafíos pastorales en sectores con menor participación y por experiencias esperanzadoras en comunidades en crecimiento, donde la acción laical ha sido clave para la evangelización, la acogida y el acompañamiento de las personas.

De cara al futuro, se destaca la importancia de la formación permanente de los laicos, a través de instancias como las Escuelas de Verano e Invierno, del Instituto Padre Iván Caviedes; así como el fortalecimiento del trabajo conjunto entre parroquias. La próxima reunión del Consejo Decanal de Laicos se realizará en el mes de marzo, con el propósito de seguir avanzando en este camino de comunión, participación y misión. En ella se espera que estén los representantes de todas las parroquias.