Actualidad Diocesana

Diócesis de Rancagua cerró el Año Jubilar de la Esperanza

Lunes 29 de Diciembre del 2025
En los seis santuarios diocesanos, que fueron designados templos jubilares, se cerró el Año Santo.

Con una serie de gestos simbólicos y dos eucaristías presididas por el obispo diocesano, la Diócesis de Rancagua dio por finalizado el Año Jubilar de la Esperanza este 28 de diciembre, marcando el cierre de un tiempo especial de gracia y renovación espiritual para la Iglesia local y mundial.

Durante la jornada, los seis templos jubilares de la diócesis, correspondientes a los santuarios diocesanos, realizaron misas de cierre de este tiempo de gracia, que se vivió intensamente en las comunidades parroquiales que acogieron a miles de peregrinos que acudieron a estos lugares de oración y pidieron la indulgencia plenaria.

En ese contexto, el domingo 28, el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, celebró una misa a las 11.30 horas en el Santuario de la Purísima de La Compañía, con la cual se clausuró el jubileo en ese recinto. En el Santuario Diocesano de San Judas Tadeo, en tanto, a las 19:30 horas se celebró la Santa Misa de cierre, presidida también por el obispo de Rancagua. El pastor diocesano destacó a los miles de peregrinos que llegaron a los templos jubilares y los frutos espirituales cosechados a lo largo del año, y animó a los fieles a mantener viva la esperanza en la vida cotidiana de las comunidades.

En el extremo sur de la diócesis, en el Santuario de San Andrés Apóstol de Ciruelos, luego de una misa presidida por el padre Claudio Fuenzalida se realizó el cierre simbólico de su Puerta Santa, signo que representó el término oficial de este Año Santo vivido. Está contó con gran participación de la comunidad, que durante todo el 2025 recibió a los peregrinos.

Así, en la fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, que se celebra el domingo después de Navidad, se clausuró el Jubileo de la Esperanza en la diócesis, dejando una huella de fe y de gracia.