Actualidad Diocesana

Pichilemu vive semana misionera con presencia internacional del Carmelo Seglar

Miércoles 11 de Febrero del 2026
La iniciativa, impulsada por el Carmelo Misionero Seglar y las Carmelitas Misioneras del Padre Palau, contempla visitas puerta a puerta, momentos de oración comunitaria y celebraciones en diversas capillas del territorio parroquial.

Desde el domingo 8 de febrero, la Parroquia Inmaculada Concepción de Pichilemu desarrolla una misión evangelizadora junto al Carmelo Misionero Seglar, asociación internacional de fieles con espiritualidad carmelitana vinculada a las Carmelitas Misioneras del Padre Palau.

El párroco, padre Claudio Fuenzalida Piña, informó que la delegación está compuesta por tres religiosas —pertenecientes a la congregación presente en San Fernando, donde administran el Hogar San José— y trece laicos: doce mujeres y un varón. Entre ellos se encuentra la presidenta internacional del movimiento, proveniente de Colombia, además de dos misioneras de Perú y participantes de Huepil, San Fernando y Santiago (Lo Prado).

El trabajo misionero ha consistido principalmente en visitas puerta a puerta en los sectores de Pueblo de Viuda, El Carmen, Infiernillo, Playa Hermosa y el radio de la sede parroquial. Además, el grupo ha residido en el Colegio Preciosa Sangre, donde cada jornada se ha estructurado con momentos de oración comunitaria, envío misionero y evaluación pastoral al cierre del día.

La misión concluirá este domingo con la Santa Misa de las 11:00 horas en la parroquia San Andrés de Ciruelos. En ese templo se conserva una reliquia de primer grado del padre Francisco Palau, sacerdote español fundador de las Carmelitas Misioneras. Según explicó el párroco, este antecedente patrimonial y espiritual fue determinante para que el Carmelo Misionero Seglar eligiera la costa de O’Higgins como destino misionero.

La hermana Lidia Mardones, con 39 años de vida consagrada, señaló que la experiencia ha permitido constatar realidades diversas: menor práctica religiosa en algunos sectores, pero también testimonios firmes de fe en medio de situaciones complejas.

Con esta iniciativa, la Iglesia local refuerza su presencia territorial en una comuna en constante crecimiento demográfico y pastoral.