Actualidad Diocesana

Renovación Carismática Católica celebró 59 años y fortalece su misión en la Diócesis de Rancagua

Viernes 20 de Febrero del 2026
Con 12 grupos de oración activos en la Región de O’Higgins, reafirma su compromiso misionero, formativo y evangelizador, impulsando jornadas diocesanas y acompañamiento espiritual permanente.

Con alegría y gratitud, la Renovación Carismática Católica (RCC) celebró 59 años de presencia a nivel mundial el pasado 18 de febrero, recordando su nacimiento en 1967 en la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh, como una verdadera gracia del Espíritu Santo para la Iglesia. Desde aquella experiencia fundante, marcada por una profunda renovación espiritual en un grupo de jóvenes universitarios, esta corriente de gracia se expandió por el mundo como respuesta al llamado a redescubrir la acción viva del Espíritu en la vida eclesial.

A comienzos de los años 70, la Renovación Carismática Católica en Chile comenzó su camino, llegando también a la Diócesis de Rancagua, donde ha sido acogida como un instrumento fecundo de evangelización, comunión y crecimiento espiritual. Así lo destacó el servidor diocesano de la RCC, Jorge Becerra, quien subrayó que este aniversario es una oportunidad para “renovar nuestro compromiso misionero y fortalecer la unidad entre los hermanos”.

Actualmente, la diócesis cuenta con 12 grupos de oración carismática distribuidos en San Fernando Rey, Santa Cruz, Rengo, Pelequén, San Vicente (dos grupos), Divino Maestro, William Braden, Coltauco, Guacarhue y Lo Miranda. En cada comunidad, los fieles se reúnen para la alabanza, la formación en la fe y el servicio eclesial, cultivando los carismas al servicio del Pueblo de Dios.

El caminar diocesano es animado por Jorge Becerra, quien coordina y acompaña a los servidores promoviendo la formación permanente y la comunión. El acompañamiento espiritual está confiado al presbítero Luis Escobar Torrealba, asesor diocesano, quien vela por la fidelidad doctrinal y la plena inserción en la vida pastoral.

Entre los desafíos para este año destacan la realización de Jornadas Diocesanas en distintos puntos de la región, el fortalecimiento de la vida espiritual, la profundización en la formación carismática y doctrinal, y la consolidación de la unidad entre los grupos. Asimismo, se proyecta un mayor acompañamiento a los servidores guías en las misas de sanación.

Confiados en la acción del Espíritu Santo y bajo el amparo de María, Madre de la Iglesia, la RCC en Rancagua reafirma su vocación de ser una Iglesia viva, misionera y en comunión.