
El pastor diocesano destacó que estos días representan una oportunidad privilegiada para renovar la vida espiritual y abrir el corazón a la misericordia del Señor. “Semana Santa es una buena oportunidad para reencontrarnos con el Señor, para reconciliarnos con Él y poder vivir entonces con fe y alegría el sacramento de la penitencia, el sacramento de la confesión”, señaló.
En ese sentido, el obispo animó a la comunidad a valorar profundamente este signo de la gracia de Dios, que permite experimentar el perdón y la renovación interior. “Valoremos este sacramento, resucitemos interiormente y dejemos que el Señor entre en nuestras vidas con toda su gracia y bendición”, expresó.
Como parte de esta invitación pastoral, monseñor Vera anunció que durante los días previos al Triduo Pascual se realizarán jornadas especiales de confesiones en el frontis de la Catedral de Rancagua, ubicada en la tradicional Plaza de los Héroes, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
El propio obispo estará disponible para atender a los fieles desde el lunes hasta el jueves, entre las 9:00 y las 12:30 horas. Durante esas jornadas también participarán otros sacerdotes de la diócesis, facilitando así que más personas puedan acercarse al sacramento de la reconciliación.
“Les motivo entonces, hermanos y hermanas, a acudir durante esta Semana Santa al sacramento de la confesión en el frontis de la Catedral. Estaré allí, junto a otros sacerdotes, para acoger a quienes deseen reconciliarse con el Señor”, señaló el obispo.
La iniciativa busca además ofrecer un signo visible de fe en medio de la ciudad, llevando el anuncio del Evangelio al corazón del espacio público.
“En ese centro de nuestra ciudad proclamemos que Cristo es nuestro Rey, que a Él queremos seguir y que su gracia y bendición buscamos”, concluyó monseñor Vera, reiterando su invitación a los fieles: “Confesémonos en Semana Santa”.