Actualidad Diocesana

Cuasimodo en San Fernando llevó a Jesús Sacramentado a los enfermos de Agua Buena

Miércoles 15 de Abril del 2026
Con una Eucaristía de envío, jinetes cuasimodistas y altares familiares, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando celebró la tradicional fiesta de Cuasimodo, llevando el Santísimo Sacramento a enfermos y adultos mayores.

La Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando celebró el pasado 12 de abril la tradicional fiesta de Cuasimodo en la Capilla San José de Agua Buena, llevando Jesús Sacramentado a enfermos y personas postradas de la comunidad.

La actividad, realizada por segundo año consecutivo en el sector, contó con la entusiasta participación de cuasimodistas, familias y agentes pastorales, quienes acompañaron al sacerdote fray Raúl Pérez Hormazábal junto a las Hermanas Terceras Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de Puente Negro: sor Andrea Valdés Oyarce, sor Oriana Espinoza y sor Elena Ulloa.

Como preparación espiritual, dos días antes fray Raúl visitó los hogares donde se llevaría la Sagrada Comunión, ofreciendo el sacramento de la Reconciliación a los enfermos para que pudieran recibir plenamente la gracia del Santísimo Sacramento.

La jornada comenzó con una Eucaristía de envío en la capilla, donde se bendijo a los jinetes participantes y a sus caballos, dando inicio a esta expresión de fe y tradición tan arraigada en Chile.

Luego, la caravana partió hacia los distintos hogares del sector. En cada casa, las familias habían preparado pequeños altares adornados con globos blancos y amarillos, esperando la llegada del sacerdote con el Santísimo Sacramento.

El vehículo que transportaba al sacerdote también estaba adornado con banderas del Vaticano, mientras los cuasimodistas, vestidos con sus tradicionales mantillas y esclavinas, acompañaban la procesión. Algunos lo hicieron a caballo y otros en bicicletas o vehículos, anunciando su paso con campanillas, cantos y banderas chilenas.

Celebrado el domingo siguiente a Pascua, en la Fiesta de la Divina Misericordia, el Cuasimodo recuerda que Cristo sale al encuentro de quienes más lo necesitan, especialmente los enfermos y adultos mayores.

Esta tradición, nacida en Chile en el siglo XIX, continúa siendo hoy un signo vivo de misión, servicio y fe compartida. La jornada concluyó con un compartir fraterno, donde la comunidad celebró esta hermosa expresión de Iglesia en salida.