Actualidad Diocesana

Comedor solidario de la Parroquia San Agustín de San Fernando alimenta la esperanza de cientos de personas

Miércoles 15 de Abril del 2026
Nacido en plena pandemia en 2020, el comedor solidario de la Parroquia San Agustín continúa entregando cerca de 300 raciones de comida cada viernes, gracias al trabajo de voluntarios y al apoyo de Caritas, la comunidad parroquial y benefactores.

Lo que comenzó como una olla común en medio de la pandemia, hoy se ha transformado en un signo concreto de solidaridad y misión social de la Iglesia en San Fernando. El comedor solidario de la Parroquia San Agustín, impulsado por la comunidad y sostenido por voluntarios, continúa atendiendo cada semana a cientos de personas que necesitan un plato de comida y un gesto de cercanía fraterna.

Según explicó fray David Forero, esta iniciativa nació hace cinco años, cuando la emergencia sanitaria golpeó con fuerza a muchas familias del sector. “El comedor comenzó en 2020 como una idea de la comunidad del Buen Consejo, junto al padre Juan Constanzo, quien entonces era párroco de San Agustín. En ese momento partimos como una olla común para ayudar a quienes más sufrían las consecuencias de la pandemia”, recordó.

En sus inicios, el comedor atendía a unas 30 o 40 personas, pero con el paso del tiempo la necesidad creció y hoy la iniciativa entrega cerca de 300 porciones de alimento cada viernes, convirtiéndose en un verdadero espacio de acogida y apoyo para los más necesitados.

El funcionamiento del comedor es posible gracias al compromiso de un equipo de aproximadamente 10 voluntarios, quienes cada semana colaboran en la preparación de los alimentos, la organización del servicio y la atención de quienes llegan en busca de ayuda.

“Todo el trabajo es realizado por voluntarios de la parroquia. Ellos cocinan, sirven y también ayudan a organizar la atención de las personas que vienen cada viernes”, explicó fray David.

El proyecto se sostiene principalmente gracias a la generosidad de la comunidad parroquial, que colabora con donaciones de mercadería y aportes económicos. Estos recursos permiten cubrir gastos básicos, como la compra de pan, cuyo costo semanal alcanza entre 30 mil y 35 mil pesos.

A ello se suma el apoyo de Caritas, que durante el segundo semestre del año aporta alimentos como carne, legumbres y arroz, fundamentales para la preparación de los almuerzos.

Además del comedor, la parroquia mantiene una activa pastoral social, entregando ayuda mensual en mercadería a 120 familias, lo que permite acompañar a cerca de mil personas durante el año.

Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la Parroquia San Agustín, ubicada en Argomedo 330, en San Fernando, donde se reciben donaciones de alimentos, especialmente arroz y legumbres, para seguir sosteniendo esta obra de caridad cristiana.