Buscando obreros para su mies

Viernes 30 de Abril del 2021
• La “Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones” se celebró el cuarto domingo de Pascua, este año el 25 de abril, que se conoce como “Domingo del Buen Pastor”, ya que en la liturgia eucarística se proclama el pasaje del Evangelio de Juan en el que Jesús se presenta como “el Buen Pastor”. Pero la invitación es que sean 30 días en que recemos por las vocaciones.

Un llamado a celebrar un mes de oración por las vocaciones ha realizado el padre René Gaete, encargado diocesano de la pastoral vocaciones. Esto está motivado porque el cuarto domingo de Pascua, este año el 25 de abril, que se conoce como “Domingo del Buen Pastor”, se celebró la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
En la diócesis, para conmemorar este hecho, se están llevando a cabo encuentros virtuales, en conjunto con la Pastoral Juvenil. Cuenta el padre René que aprovechando las posibilidades de la tecnología se está usando Instagram para hacer un live cada sábado a las 21 horas. Comenzaron el 24 de abril con una buena convocatoria y seguirán durante tres sábados más.  
Cada reunión en vivo consiste en que él y otros invitados se refieren a un tema específico y luego la conversación va fluyendo. En el primer live el tema fue la vocación al sacerdocio, en el segundo será el seminario, el tercero será sobre vida religiosa y el cuatro sobre la vocación a la vida laical.
El padre René Gaete indica que se conectan principalmente jóvenes y adultos jóvenes (entre 15 y 40 años) lo que es muy positivo, pues es un grupo etario al que habitualmente no se llega. 
Esta actividad se suma a la que la Pastoral Vocacional desarrolla periódicamente. Se trata de jornadas virtuales para el discernimiento de la vocación, que se llevan a cabo dos jueves al mes. Ellas son abiertas a todos los interesados, “que vengan sin miedo y que pregunten”, dice el padre, pues se trata de hacer un camino de discernimiento para aquellos que tiene dudas con respecto a su vocación, no sólo al sacerdocio, sino también a la vida religiosa o laical.
El formato es que se reflexiona sobre un documento y luego se da paso a la conversación. La invitación queda abierta para quienes quieran participar en las próximas jornadas que serán: 6 de mayo, 20 de mayo, 3 de junio. 
“La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (Lc 10,2).  Esas palabras del Evangelio siguen cobrando vigencia hoy. Por lo tanto, el padre René Gaete invita no sólo a rezar por las vocaciones al sacerdocio, sino también a la vida religiosa, diaconal y al servicio laical a la Iglesia.

(recuadro)
San José y las vocaciones
El Papa Francisco, en su mensaje para la 58ª Jornada de las Vocaciones del 25 de abril de 2021, hace referencia a la figura del Esposo de María, en el Año dedicado al Patrón de la Iglesia católica, y a sus sueños: José decidió encomendarse a Dios y su vida se convirtió en una “obra maestra”, por lo que puede considerarse el modelo de toda vocación. 
El santo padre explica que San José nos sugiere tres palabras clave para nuestra vocación. “La primera es sueño. Todos en la vida sueñan con realizarse. Y es correcto que tengamos grandes expectativas, metas altas antes que objetivos efímeros —como el éxito, el dinero y la diversión—, que no son capaces de satisfacernos. De hecho, si pidiéramos a la gente que expresara en una sola palabra el sueño de su vida, no sería difícil imaginar la respuesta: “amor”. Es el amor el que da sentido a la vida, porque revela su misterio. La vida, en efecto, sólo se tiene si se da, sólo se posee verdaderamente si se entrega plenamente. San José tiene mucho que decirnos a este respecto porque, a través de los sueños que Dios le inspiró, hizo de su existencia un don”, señala.
La segunda palabra que marca el itinerario de san José y de su vocación es servicio. “Se desprende de los Evangelios que vivió enteramente para los demás y nunca para sí mismo. El santo Pueblo de Dios lo llama esposo castísimo, revelando así su capacidad de amar sin retener nada para sí. Liberando el amor de su afán de posesión, se abrió a un servicio aún más fecundo, su cuidado amoroso se ha extendido a lo largo de las generaciones y su protección solícita lo ha convertido en patrono de la Iglesia”.
Además de esos dos, “hay un tercer aspecto que atraviesa la vida de san José y la vocación cristiana, marcando el ritmo de lo cotidiano: la fidelidad. José es el «hombre justo» (Mt 1,19), que en el silencio laborioso de cada día persevera en su adhesión a Dios y a sus planes”.
Sueños, servicio y fidelidad, son las claves de este santo. El llamado es ha reflexionar sobre estos aspectos en nuestra vida. Aprovechemos este Mes de las Vocaciones para rezar, reflexionar y profundizar en el don y el misterio de la llamada de Cristo a seguirle, y en la responsabilidad de cada bautizado de sostener el camino de quienes, en cada rincón de la tierra, se convierten en misioneros del Evangelio.