• Para evangelizar en las redes se debe dar testimonio de que el mensaje de Jesucristo sigue siendo válido en pleno siglo XXI.
Uno de los grandes desafíos de la Iglesia de hoy, sobre todo en este contexto de pandemia, es continuar con los procesos de evangelización de sus fieles promoviendo la comunicación e interacción de su comunidad, buscando un renovado impulso misionero que permita llegar a todos.
Los ojos se ponen entonces en las redes sociales e internet. De apoco, los que sabían poco del uso de ellas se van interiorizando en su funcionamiento, y a pesar de las críticas a ellas por la falta de interacción presencial, su uso es cada vez mayor. De hecho, de acuerdo con las cifras, en Chile el 78% de las personas utiliza internet, es decir, un total de 14,8 millones.
Se ha abierto una puerta no sólo a informar del quehacer de la Iglesia por las redes, sino que a que tanto la catequesis, como las misas y las reuniones sean on line. Posibilitando un encuentro que era imposible En la diócesis tenemos ejemplos claros de ello: el inicio de año pastoral tuvo más de 300 personas conectadas por zoom, algo impensable de hacer presencialmente por las medidas de prevención de Covid. Algo similar ocurrió con la misa de exequias del padre Iván Mancilla (Q.E.P.D) que puso ser presenciada por fieles de distintas latitudes gracias a que fue transmitida por Facebook.
Para evangelizar en las redes se debe dar testimonio de que el mensaje de Jesucristo sigue siendo válido en pleno siglo XXI, analizando los hechos, averiguando nuevos datos, compartiendo el mensaje de Dios, buscamos encontrar y mostrar las huellas del amor de Dios a los hombres y mujeres de hoy.
Cuando todo el mundo está viviendo la pandemia del coronavirus y se tiene diversas restricciones para reunirse de manera presencial, más que nunca muchas parroquias, movimientos eclesiales y pastorales están usando las redes para desarrollar su labor pastoral.
Por ello es necesario dar a conocer algunas características de las redes, para saber en cuáles se puede tener presencia, de acuerdo con el objetivo que tenga cada uno.
Facebook: con más usuarios. Aporta visibilidad. Fácil de usar para adultos mayores. Permite transmitir en vivo, además de compartir fotos, videos y mensajes.
WhatsApp: Se centra en conversaciones. Atención personal. Es un canal de difusión personalizado.
Instagram: Priman las imágenes y videos. Promover contenido visualmente atractivo. Muy usado por los jóvenes.
Youtube: es lo mejor para compartir videos. Y permite transmisión en vivo.
PARA REUNIRSE
Zoom: es un servicio de videoconferencia basado en la nube que puede usar para reunirse virtualmente con otras personas, ya sea por video o solo audio o ambos, todo mientras realiza chats en vivo, y le permite grabar esas sesiones para verlas más tarde. Puede usarse de manera gratuita por 45 minutos.
Google Meet: es la aplicación de videoconferencias de Google, para navegadores web y dispositivos móviles. Permite reuniones con video y audio.
Recomendaciones para estar presente en las redes sociales:
• Ser persona en la red, mantener el trato humano. Mantener la buena educación. No por estar detrás de una pantalla se puede cambiar el trato.
• Verificar el tipo de imágenes que se suben, éstas quedan siempre en el ciberespacio.
• Compartir mensajes relevantes para no saturar a quienes lo siguen.
• No a las ofensas. Evitar las discusiones en público, más aún si se usan malas palabras. Al enviar un mensaje, éste carece de entonación y gestos, por lo que se puede mal interpretar. Tener en cuenta que no es lo mismo debatir que ofender a otro.
• Cuidar la ortografía.
• Entender que las redes sociales son una herramienta para socializar, no para volvernos antisocial y críticos al todo el sistema. Siempre estamos dando testimonio como personas y cristianos en la red.
• Gestionar críticas y dudas, dar respuestas acertadas.
Recuadro:
“Internet representa una posibilidad extraordinaria de acceso al saber; pero también es cierto que se ha manifestado como uno de los lugares más expuestos a la desinformación y a la distorsión consciente y planificada de los hechos y de las relaciones interpersonales, que a menudo asumen la forma del descrédito”.
Papa Francisco, Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2020